viernes, 29 de mayo de 2015

Puente abajo

De lunes a sábado hay algo que tengo que hacer inevitablemente: recorrer la avenida Canadá desde Rosa toro hasta la Vía expresa, lugar en que está la estación del Metropolitano. Es parte de mi rutina: bajar de la combi, dirigirme hacia la estación, sacar el carnét de mi billetera antes de llegar a la puerta y pasarlo por el validador. Es importante mencionar que durante el recorrido de este pequeño trayecto a pie, veía con frecuencia a una persona, pero que seguro para muchos pasaba desapercibido.

El último lunes no fue la excepción, como parte de la rutina que muchos tenemos para llegar de un lugar a otro, me dirigí hacia la vía expresa, pero esta vez con una pequeña variación inusual: verme cara a cara con una persona que veía constantemente pero que no conocía. Por su apariencia (no por un prejuicio) podía deducir que era un limpiador de lunas a veces, y a veces un vendedor de Chiclets.
Era la primera vez que había sucedido algo así, después de tantas veces que lo había visto.

Al día siguiente recorrí el mismo trayecto. Todo marchaba como siempre, llegué a la estación, hice la cola e ingrese. Baje las escaleras y caminé hasta encontrarme debajo del puente, fue en ese preciso momento que percibí un movimiento extraño y por inercia volteé la mirada y vi a una persona debajo del puente: era aquel hombre con el que un día anterior me había topado cara a cara.


jueves, 28 de mayo de 2015

gringous




Mientras me dirigia a mis clases por la tarde, me sente y simplemente me dedique a observar esas pequeñas cosas que suceden que no muchas veces me percato, esta vez pude observar que si bien en todas las paradas se suben personas y turistas, son los turistas o llamados "gringos" los que reciben demasiada atención, si bien es cierto, casi todos hemos mirado fijamente  a esas personas que se suben en las paradas, de pies a cabeza sin perder de vista un solo detalle, quizas por el aburrimiento de estar varios minutos en el metropolitano, son estos gringos a los que la gente mira como si fueran de otro planeta, hasta podria decir que los aplauden con la mirada, se hace demasiado notorio como los observan, desde como se visten hasta la forma en la que tratan de pronunciar bien el español. y esto se repite siempre... y aún más cuando estos turistas se ponen a hacer pesas y levantamientos en el metopolitano, pues si, si sucedió.





En el micro camino a Isil

Cuando me encontraba sentado en el micro yendo a isil vi al chófer cantando a todo volumen CHACALON y lloraba golpeándose el pecho y parecía que recordaba a su familia queno se encontraba en lima porque murmuraba varias cosas con el cobrador.

en el metropolitano

cuando viajamos en el metropolitano estamos tan apretados que parece como si estuviéramos jugando Twister =)